Coaching, Destacadas

Lidera tus emociones

¿Las emociones te tienen a vos o vos tenés a las emociones?

Hay emociones que llegan a tu cuerpo y te invaden completamente, que una vez que aparecen, pensás que no tenás cómo pararlas o administrarlas.

Se cree que ellas aparecen de manera sorpresiva y no hay forma de revocarlas, pero no es tan así como parece… Podemos tomar el control de ellas, haciéndolas parte y aprendiendo a gestionarlas.

Somos seres emocionales y de esa misma manera, sentimos. Te preguntarás ¿qué es una emoción?, las emociones son motores de acción y nos piden actuar para hacernos cargo de ellas.

¿Cómo hacer para llevar las riendas de mis emociones?

Lo primero es reconocer lo que siento y observar qué me está pidiendo esa emoción.

Cuando nos preguntan cómo estamos, solemos responder en modo automático y decimos “bien” o “mal”. No estamos acostumbrados a tener el léxico emocional, poner en palabras lo que sentimos, lo que nos pasa. Pero atrás de ese “bien” o “mal”, hay un montón de emociones que acompañan a esa forma de sentir… Dentro de la respuesta “bien” se encuentran emociones como alegría, agradecimiento, tranquilidad, aceptación, entre otras. Y “mal” podría ser enojo, miedo, angustia, inseguridad, etc.

Tengo dos maneras para poder darme cuenta de lo que estoy sintiendo:

  • Analizando mis pensamientos
  • Sintiendo mi cuerpo

De esta forma, prestándole atención a lo que está pasando por mi mente y sintiendo mi cuerpo, puedo comenzar a reconocer la emoción que estoy viviendo.

Para saber qué estás pensando, es necesario asociar una emoción a ese sentimiento. Por ejemplo,

  • Quiero tener algo que tuve y ya no tengo, entonces siento nostalgia.
  • ­Perdí algo que me importaba, siento tristeza.
  • Puedo perder algo que me importa, por lo tanto, siento miedo.

De manera contraria:

  • Algo positivo me está sucediendo, siento
  • Tengo fé en que puedo lograrlo me encuentro con confianza.
  • Me puede ir bien, siento optimismo.

Para reconocer tus emociones a través de tu cuerpo necesitas llevar la atención a qué está sintiendo tu cuerpo y ponerlo en palabras. Ejemplo:

  • Mi cuerpo está tenso, pienso que me va a ir mal: ansiedad, miedo.
  • Siento un nudo en la garganta, no puedo hablar porque algo malo puede pasar: miedo.

Para reconocer, necesitas poner en palabras y expresar lo que sentís o pensas.

Las emociones no me tienen a mí, sino que yo tengo el poder y el control para gestionarlas.

 

Contenido exclusivo para MASSNEGOCIOS Diario Online

Fuente: Estefanía Talaván

 

© 2016 MASSNEGOCIOS - DIARIO ONLINE

El Desarrollo web de MASSNEGOCIOS es realizado por BREKOR.com