Mendoza reafirma su atractivo turístico con una ocupación promedio del 65%, pese al contexto nacional adverso.
Mendoza fue uno de los destinos más elegidos durante las vacaciones de invierno 2025, recibiendo a aproximadamente 320.000 turistas, según cifras oficiales. En un contexto donde la mayoría de las provincias registraron menos movimiento que el año pasado, la provincia logró destacarse con un ingreso total superior a los $120.000 millones, una estadía promedio de 4,7 días y un gasto diario de $80.000 por persona.
A nivel nacional, 4,3 millones de turistas se movilizaron por el país, con un impacto económico de $1,5 billones (US$ 1.163 millones). No obstante, se registró una caída del 10,9% en el volumen de viajeros en comparación con 2024, afectada por el menor poder adquisitivo, la pérdida de competitividad cambiaria y condiciones climáticas más frías y lluviosas.
Frente a este panorama, Mendoza logró consolidarse entre los destinos más convocantes, junto a Bariloche, Iguazú, Córdoba, Salta y Ushuaia. El flujo constante de visitantes fue favorecido por el escalonamiento del calendario escolar y la coincidencia de las vacaciones de Buenos Aires y Brasil durante la segunda mitad de julio, lo que traccionó la llegada de turistas tanto nacionales como internacionales.
Entre los atractivos más visitados se destacaron los centros de esquí y parques de montaña como Las Leñas, Los Puquios, Penitentes, Real del Pehuenche y El Azufre, que funcionaron con buena demanda a pesar de que las nevadas no siempre coincidieron con el receso escolar. Además, la oferta cultural fue clave para enriquecer la experiencia: más de 100 funciones infantiles, festivales, ferias y propuestas privadas conformaron una agenda diversa y familiar.
El ciclo “Paisajes con sabor a Mendoza”, con 19 recorridos organizados junto a 62 prestadores turísticos, y el arranque de la temporada con la Fiesta Provincial de la Nieve en Malargüe, el pasado 6 de julio, marcaron hitos importantes en la agenda invernal.
En el sur provincial, San Rafael mostró una demanda creciente en su hotelería urbana, una tendencia opuesta al comportamiento típico del verano. En Tunuyán, la temporada comenzó con cautela pero repuntó notablemente gracias al arribo de visitantes espontáneos, sin reservas previas.
Pese a un invierno económicamente desafiante para el turismo a nivel nacional, Mendoza demostró su capacidad de adaptación y su fortaleza como destino de montaña, vino, cultura y naturaleza.










