Mendoza sigue reinventándose como destino turístico, y ahora suma una experiencia única que eleva —literalmente— su propuesta: vuelos en helicóptero sobre el majestuoso dique Potrerillos.
Con el imponente telón de fondo de la cordillera de los Andes, esta nueva aventura aérea permite a mendocinos y turistas disfrutar de una vista panorámica inolvidable de uno de los espejos de agua más icónicos de la provincia. El recorrido, con capacidad para tres pasajeros por vuelo, promete una experiencia íntima y cargada de adrenalina, ideal para escapadas de fin de semana, celebraciones especiales o simplemente para quienes buscan vivir algo fuera de lo común.
La propuesta es impulsada por HelicopTour, un emprendimiento liderado por Alejandro van Ditmar, un apasionado de la aviación que encontró en el cielo mendocino el escenario perfecto para compartir su amor por volar. “Potrerillos es el lugar soñado para esta experiencia. Volar entre montañas y sobre el lago es algo que no se olvida. Es una mansa experiencia”, asegura Alejandro. La idea surgió a partir de una pregunta de su hijo Félix, que lo inspiró a llevar la magia del vuelo a más personas.

Con un punto de partida estratégico en Potrerillos, a tan solo 50 minutos de la ciudad de Mendoza, cada vuelo combina emoción, seguridad y vistas que cortan el aliento. El costo de la experiencia es de $88.000 por persona e incluye un servicio de calidad, respaldado por pilotos de amplia trayectoria.
Desde el Ente Mendoza Turismo (Emetur), celebran esta iniciativa privada que potencia la diversidad turística de la provincia. Cristina Mengarelli, directora de Promoción Turística e Inteligencia de Mercados, destaca que “acciones como estas no solo enriquecen la experiencia de quienes nos visitan, sino que fortalecen al sector como generador de empleo y desarrollo local”.
Además del vuelo, el entorno del dique Potrerillos invita a explorar su historia y su importancia para la provincia. Esta obra de ingeniería, que comenzó a construirse en 1999, no solo regula el caudal del río Mendoza, sino que abastece de energía y riego a gran parte de la región. A 1380 metros sobre el nivel del mar, rodeado de montañas y naturaleza virgen, el embalse se extiende por 900 hectáreas que conforman una postal inigualable de Mendoza.
Y para quienes deseen completar la experiencia, el recientemente inaugurado Túnel Cacheuta-Potrerillos, una obra esperada durante más de dos décadas, ofrece una travesía visual fascinante entre valles que conecta a los visitantes con lo mejor de la geografía andina.
Mendoza sigue volando alto en materia turística. Ahora, también desde el aire.









