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Cerebro VS Corazón: ¿a quién escucho?

¿Te acordás cuándo fue la última vez que tomaste una decisión de ésas que te pueden cambiar el rumbo de la vida?

¿Qué te hizo llegar a ese punto en el que se abrieron ante ti nuevas posibilidades y nuevos caminos en los que se podría diversificar de tu vida?

¿Huías de algo que ya no te gustaba o ansiabas lograr algo nuevo?

¿Qué relación existe entre esa gran decisión tomada y tus valores y prioridades?

¿Elegiste pensando en ser coherente contigo o buscabas agradar a otros?

¿Eligió tu miedo o eligió tu libertad?

Dos puntos a tener en cuenta:

1- Responsabilidad para escoger entre varias opciones.

2- Aceptación de las consecuencias.

Mi invitación de hoy es que empieces a prestar más atención a tus decisiones: a las que tomas y que no tomas; para que desde ese conocimiento veas hasta qué punto querés ser el capitán de tu vida.

Todo el tiempo estamos tomando decisiones, incluso cuando elegimos NO DECIDIR, estamos decidiendo.

Alguien dijo ”Si no tomas decisiones, otro las tomará por ti y no pensará tanto en tu felicidad como tú mismo”.

Cuando decides, puedes fallar. Cuando decides, puedes ser criticado. Cuando decides, toca pasar a la acción y ello implica esfuerzo y como todo cambio, incomodidad e incluso miedo. Por eso, muchas veces las personas tendemos a retrasar la toma de decisiones. ¿De verdad tienes tanto miedo como para no elegir ahora lo que quieres en tu vida?. Si no es miedo ¿qué te impide hacerlo?. Sin excusas, sin quejas, toma decisiones y pasa a la acción.

Mirá el significado de la palabra decisión:

DE significa separar y CISIÓN talar/matar.

Cuando decido tengo una renuncia positiva, accedo a algo pero renuncio a otra cosa.

Cuando tomamos decisiones tenemos que escoger una entre varias opciones y cada vez que elegimos una opción, estamos renunciando al resto.

«Escoger significa renunciar a algo»

A modo de reflexión te dejo estas 10 preguntas que te pueden ayudar como guía antes de tomar una decisión.

1 ¿Cuáles son las opciones? 

2 ¿Qué otra opción tienes? 

3 ¿Cuáles son las ventajas de cada una de las opciones? 

4 ¿Cuáles son los inconvenientes de cada opción?

5 ¿Si escoges la «opción A» que ganarás? ¿Y si escoges la «opción B»?…

6 ¿Si escogieses la «opción A» que perderías? ¿A qué estarías renunciando?

7 ¿Qué es lo que te está impidiendo o bloqueando para tomar la decisión?

8 ¿Qué necesitas para tomar la decisión?

9 ¿Cómo te sentirías si tomases la «opción A»?  Valora como te sentirías con cada una de las opciones.

10 ¿Qué te dice tu intuición?

Escuchar tu intuición y tu corazón es importante, la toma de decisiones no es un proceso puramente racional.

“El corazón decide, y la razón justifica”.  

Cuando tome una decisión evite una exageración en el proceso “racional”, y busqua en la medida de lo posible un sano equilibrio. Es frecuente escuchar un consejo que dice “pensalo bien”… yo en cambio, sugeriría casi en las mismas circunstancias un “sentilo bien”.

Nunca decidas algo que vaya en contra de tus emociones y sentimientos.

Como dice el Dr. Lopez Roseti: “No somos seres racionales, somos seres emocionales que razonan”

Les comparto la siguiente frase del licenciado en psicología Lucas Malaisi: “déjamelo sentir y te digo…”

No solo hemos de pensar para decidir: aprendamos a conectar con nuestra intuición y emociones.

Me despido con esta frase: “Haz algo hoy que tu yo del futuro agradezca, nuestras acciones y decisiones de hoy determinaran nuestro futuro”.

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Fuente: Estefanía Talavan

Coach Ontológico Profesional | Asociado Nº: 4478

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