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El vermouth gana protagonismo: crece el consumo y se consolida como tendencia global

Impulsado por nuevas formas de consumo, el regreso de la coctelería clásica y la preferencia por bebidas de menor graduación alcohólica, el vermouth atraviesa un momento de fuerte crecimiento a nivel mundial. Esta bebida, elaborada en un 80% a base de vino e infusionada con botánicos, logra combinar tradición e innovación, posicionándose tanto en barras de autor como en el consumo cotidiano.

En Argentina, la categoría muestra un crecimiento sostenido con un aumento promedio cercano al 10% anual desde 2018, acompañado por una expansión en la producción y la aparición de nuevos proyectos. Actualmente, el país se consolida como el principal productor de vermouth de América Latina y comienza a ganar visibilidad en el escenario internacional con marcas que integran rankings globales.

Uno de los factores clave detrás de este fenómeno es el cambio en el perfil del consumidor. Se trata de una bebida transversal a distintas generaciones: mientras los consumidores tradicionales mantienen el hábito histórico del aperitivo, los millennials y jóvenes adultos impulsan su renovación, atraídos por propuestas más sofisticadas, botánicas y de identidad local. Este cambio responde también a una tendencia más amplia hacia un consumo consciente, donde se priorizan la calidad, la experiencia y los momentos compartidos.

En este contexto, el vermouth se asocia cada vez más a nuevos hábitos de consumo. El crecimiento del “after office”, la consolidación del “sunset” y el aumento del consumo en el hogar revalorizan el momento del aperitivo como un espacio social. No se trata solo de una bebida, sino de una experiencia vinculada al encuentro y al disfrute del tiempo.

A nivel global, el auge de la categoría se ve reforzado por el resurgimiento de cócteles clásicos como el Negroni, el Manhattan y el Martini, donde el vermouth cumple un rol central. A esto se suma el interés creciente por los ingredientes botánicos, el origen de los productos y las propuestas craft. Un dato que refleja su alcance: el 99% de los bares del mundo incluye al menos un vermouth en su carta.

La expansión también se traduce en números concretos. Desde 2012 se han creado más de 100 nuevas marcas a nivel mundial, evidenciando una diversificación geográfica que ya no se limita a Europa. En este escenario, países como Argentina emergen como nuevos protagonistas, aportando identidad y estilo propio a la categoría.

En el plano local, el consumo se concentra principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, seguido por plazas con fuerte cultura de aperitivo como Rosario y mercados en crecimiento como Córdoba. Sin embargo, Mendoza comienza a posicionarse de manera estratégica, integrando producción, turismo y gastronomía en torno al vermouth.

En esa línea, la creación de la Ruta del Vermouth de San Martín marca un hito en el desarrollo de experiencias vinculadas a esta bebida, alineándose con una tendencia internacional que ya cuenta con referentes en ciudades como Turín y regiones como Cataluña. La iniciativa busca consolidar a Mendoza como un nuevo polo dentro de la cultura del aperitivo, sumando valor a su oferta enoturística.

Con un consumo estimado de 850.000 cajas anuales en el país y una industria en expansión, el vermouth deja de ser un clásico del pasado para convertirse en una categoría en pleno crecimiento.

Hoy, más que una bebida, representa una nueva forma de vincularse con el consumo: más consciente, más social y con identidad propia.