Puertas adentro

La falta de contacto con colegas es una dificultad para el trabajo remoto

La empresa Randstad, líder global en servicios de Recursos Humanos, dio a conocer los resultados de la primera edición del año del Workmonitor, estudio que releva las expectativas, estados de ánimo y comportamiento de los trabajadores en 34 países, incluido Argentina. Al indagar entre los encuestados sobre las razones por las que quisieran volver al lugar de trabajo y cuáles son los motivos por los que trabajar desde el hogar resulta difícil, con un mayoritario 52% señalaron, en primer lugar, extrañar la interacción en persona con sus colegas. Al abrir estos datos por edad, la falta de interacción en persona afecta especialmente a los más jóvenes (18-24) en un 68%.

Otros motivos por los cuáles resulta difícil trabajar desde casa señalados por los participantes de la encuesta son: contar con una conexión inestable a internet (33%); la dificultad para mantener el equilibrio entre vida personal y laboral (32%); el home school de los hijos y la sobrecarga de tareas que esto conlleva (30%); no contar con un espacio separado para trabajar (26%); no tener el equipamiento adecuado (23%); sentirse solo o aislado (20%); trabajar en casa también con la pareja (18%); tener problemas físicos debido a una postura de trabajo incorrecta (13%).

 Sobre estos resultados, Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay, sostuvo: “Después de todo un año de trabajo remoto y de actividad social restringida se hace cada vez más pesada la jornada de trabajo en soledad y se extraña mucho la interacción con colegas. El trabajo ocupa una parte importante de nuestro día y el ámbito laboral siempre ha sido uno de los principales espacios de socialización y de desarrollo de vínculos y es por eso que el aislamiento y la falta de contacto cara a cara influyen en las emociones y en el día a día de las personas”.

El informe también avanza sobre la actitud adoptada por las empresas ante la necesidad o no del trabajo presencial. En este sentido, el 66% de los encuestados menciona que su empleador ha puesto a disposición un formato de trabajo híbrido, donde puede optar por trabajar desde su casa o asistir a la oficina según prefiera.

En el mismo sentido, el 79% de los trabajadores argentinos indicó que desearía volver a su lugar de trabajo cuando esto sea posible, al menos de manera parcial, respetando algún esquema híbrido que conjugue trabajo presencial y home office, con horarios escalonados y siguiendo medidas sanitarias que garanticen el cuidado de la salud.

Frente a un contexto cambiante y aún incierto, en el que las compañías caminan con pies de plomo hacia un regreso gradual a la presencialidad, pero siempre contemplando la posibilidad de volver a fases anteriores de acuerdo al avance de los contagios, el 33% de los trabajadores espera que las empresas fortalezcan sus políticas sobre el horario laboral para ayudarlos a mantener un equilibrio adecuado entre trabajo y vida personal, así como también la implementación de protocolos estrictos y claros para el trabajo presencial y remoto.

“Sin dudas, el desafío de las organizaciones durante los próximos meses seguirá siendo mantener la flexibilidad para adaptarse a una realidad cambiante, atada a los nuevos lineamientos de salud pública que surjan día a día, manteniendo la prioridad en la salud y el cuidado de sus colaboradores, así como en el sostenimiento de la productividad para asegurar la sostenibilidad a largo plazo”, agregó Andrea Ávila.

Vacunación y optimismo sobre el futuro 

Los datos relevados por Randstad muestran que después de un año de restricciones y preocupación por la salud y la seguridad, los trabajadores se han acostumbrado a estas condiciones y tienen más esperanzas respecto al futuro. En este sentido, la mayoría de los consultados en Argentina (65%) respondió que anticipa un mejor mercado laboral para el año que comienza, con mayores posibilidades de desarrollo laboral a la vista.

En relación al proceso de vacunación, un mayoritario 80% de los trabajadores argentinos indicó que accedería a vacunarse si fuera necesario  para continuar con su trabajo y así se lo solicitara su empleador. Asimismo, el 61% de los encuestados está convencido que tendrá más y mejores oportunidades de trabajo en el futuro si se aplica la vacuna.

A pesar del optimismo sobre las oportunidades laborales futuras, el 53% de los encuestados afirmó que la buena experiencia en su trabajo durante la pandemia los ha motivado a quedarse con su empleador actual en el largo plazo, afianzando su compromiso con la compañía. De hecho, el 38% de los trabajadores sostuvo que la experiencia transitada con su empleador durante el año pasado los ha estimulado para ser más productivos y el 32% se sintió confiado para solicitar un aumento de sueldo y mejoras en su compensación.

“La pandemia ha sido un momento clave para que las organizaciones demuestren a sus empleados, a sus clientes y a la sociedad en su conjunto de qué están hechas. Aquellas empresas que supieron poner el cuidado de la gente en primer lugar hoy corren con ventaja ya que han consolidado su atractivo empleador y su reputación corporativa. Esto se traduce en colaboradores comprometidos, entusiasmados con sus tareas y altamente productivos. En tiempos de crisis, la gestión desde los valores, la coherencia y la empatía hacen la diferencia”, concluyó Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay.

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