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Entrevista exclusiva con Emmanuel Lorenzo, CEO de Fulfilled Medicina Estética

Fulfilled, líder en medicina estética, que desde sus inicios en la provincia, ha marcado un rumbo constante en lo que refiere a innovación y tendencias estética. La visión y palabras de su fundador el Dr. Emmanuel Lorenzo.

—Emmanuel, ¿cómo nace Fulfilled y qué te motivó a dedicarte al mundo de la estética?
Fulfilled nace en septiembre de 2017. La verdad es que todo comenzó gracias a mi mamá. Ella insistía constantemente en que me dedicara a la estética. Al principio no me gustaba mucho lo que veía, pero su insistencia me hizo descubrir un mundo que terminó atrapándome. Empecé a formarme, me encantó y desde entonces no frené. Todo esto se lo debo a mi madre.

—¿Cuántos años tenés?
Tengo 40.

—En tus inicios, ¿trabajaste para otros o siempre fuiste emprendedor?
Siempre tuve espíritu emprendedor, algo que heredé de mis padres. Casi nunca trabajé para nadie. Mientras estudiaba Medicina en la Universidad de Cuyo, tenía un call center con 40 vendedores. Esa experiencia me permitió financiar mis estudios y, sobre todo, me enseñó a liderar equipos y a entender la importancia del servicio al cliente. Esa cultura emprendedora se trasladó después a la estética.

—Actualmente, ¿cuántas sucursales tiene Fulfilled y cuántos colaboradores forman parte del equipo?
Hoy tenemos 4 sucursales: en Ciudad, Chacras, Vistapueblo en Carrodilla y San Luis. Somos un equipo de 12 colaboradores y estamos trabajando en la apertura de una quinta sucursal dentro de Mendoza. La idea es seguir creciendo para estar cada vez más cerca de nuestros pacientes.

Fulfilled cuenta con su propia línea facial.

—¿Cuáles son los pilares fundamentales de Fulfilled?
Nuestros pilares son los procedimientos con ácido hialurónico y bioestimuladores. Los dos tratamientos más elegidos son rinomodelación y labios; son nuestros caballitos de batalla. Aunque lo que más me gusta hacer es el “full face”, es decir, trabajar el rostro completo de manera armónica. Me encanta porque el cambio es muy llamativo pero manteniendo un resultado natural. No transformamos: potenciamos la belleza propia.
Además, la experiencia del paciente es central. Desde la recepción hasta el post-tratamiento, todo está pensado para que quien venga a Fulfilled sienta confianza, contención y profesionalismo.

—En un mercado tan competitivo, ¿qué te distingue del resto?
Creo que la diferencia está en las técnicas. Los productos que utilizamos son importados y de la más alta calidad, pero eso lo puede tener cualquiera. Lo que nos diferencia es que fui perfeccionando técnicas propias, adaptadas y probadas a lo largo de los años para lograr resultados de excelencia. Ni siquiera son técnicas que aprendí en un posgrado específico, sino que las fui creando y ajustando en base a experiencia, prueba y observación.
También me distingue la transparencia. Muestro los procedimientos en vivo, sin filtros ni Photoshop, para que los pacientes vean resultados reales y tiempos reales. Eso genera confianza y credibilidad.

—¿Cómo manejás el equilibrio entre estética y ética?
Para mí van de la mano. Muchas veces le digo a un paciente que no necesita un procedimiento o que no es el momento. Ser médico implica ser responsable, humano y ético. Poner límites también es cuidar. Cuando uno tiene claro por qué trabaja y actúa con conciencia profesional, puede dormir tranquilo. Esa filosofía la transmito a todo mi equipo: antes que nada somos médicos.

Labios, uno de los tratamientos más pedidos.

—Se te ve muy activo en redes sociales. ¿Qué papel cumplen en Fulfilled?
Son un pilar fundamental. Desde mis inicios entendí que había que mostrar, ser transparente y comunicar. Hoy tengo equipos en Buenos Aires y en Mendoza que gestionan nuestras redes porque para mí son casi todo: informan, educan y generan confianza. Pero claro, no sirven si no hay formación, resultados y ética detrás.
Las redes son nuestra carta de presentación, pero también un canal directo con los pacientes. Nos permite responder dudas, mostrar resultados en vivo, explicar procedimientos y generar comunidad.

—Tu estilo en redes es muy cercano y natural. ¿Es algo planeado o te sale así?
Me sale natural. Mi equipo y yo tratamos de mostrarnos tal cual somos. No me interesa la pose del médico distante. Prefiero un trato humano, relajado, profesional pero cercano. También mostramos el dolor real de algunos procedimientos para que los pacientes sepan a qué atenerse. Esa honestidad genera seguridad.
Incluso cuando algo puede ser incómodo, lo mostramos. La gente agradece esa transparencia porque sabe que no le estamos vendiendo algo que no es.

—¿Qué importancia le das a tu equipo en el crecimiento de Fulfilled?
Toda. Yo puedo tener la visión, pero sin un equipo sólido no se puede crecer. Me encargo de formarlos y alinearlos con nuestra filosofía. Además, tuve la suerte y quizás la virtud de rodearme de buenas personas; eso hace que todo sea más fácil y más profesional.
La bajada de línea es clara: cada paciente puede haber estado meses ahorrando para hacerse un tratamiento. Tenemos la responsabilidad de dar nuestro 100% para que la experiencia y el resultado valgan la pena.

Foto: Gentileza Revista Caras.

—¿Alguna anécdota emotiva o divertida en todos estos años?
En realidad, esto pasa todos los días. Muchos pacientes se emocionan con los resultados, lloran, me cuentan su vida, sus problemas. Ese vínculo es muy especial. Me gusta combinar profesionalismo con empatía y humor, para que la experiencia sea relajada y positiva. Eso genera confianza y transforma la consulta en algo más que un procedimiento estético.

—¿Cómo ves Fulfilled en los próximos años?
Lo veo en crecimiento constante, con nuevas sucursales dentro y fuera de la provincia. Me gusta avanzar, no estancarme. Estamos trabajando en la apertura de una quinta sucursal. Quiero que Fulfilled esté al alcance de cada vez más pacientes.
A largo plazo me imagino a Fulfilled como una marca referente en estética no invasiva en Argentina y, por qué no, en otros países.

Uno de sus tratamientos más pedidos: rinomodelación.

—Como padre, ¿qué legado querés dejar a tu familia?
Tengo tres hijos y siempre les repito que no importa qué hagan, pero que lo hagan con excelencia. Que sean felices y que sirvan a la sociedad de alguna manera. Que tengan ganas, ímpetu y compromiso. Eso es lo que quiero dejarles. También quiero que vean que la ética y la pasión pueden ir juntas y que el trabajo bien hecho trae sus frutos.

Por Andrea Mass