Cuatro nuevas empresas mendocinas obtuvieron la certificación en 2026, en un año récord para el Movimiento B argentino. En conjunto, las Empresas B de Mendoza generan 1.907 puestos de trabajo y facturan US$ 86 millones al año.
Mendoza se consolida como uno de los principales polos de empresas con propósito de Argentina. Con 23 Empresas B Certificadas, la provincia ocupa el tercer lugar a nivel nacional, detrás de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, y se posiciona como una de las comunidades más activas del país dentro del Movimiento B.
El crecimiento también se refleja durante 2026: cuatro nuevas empresas mendocinas obtuvieron este año la Certificación B: Grupo Santa Elena, Top Gloss, Vinecol y Agroisme.
En conjunto, las Empresas B de origen mendocino generan 1.907 puestos de trabajo y facturan US$ 86 millones anuales, con presencia en sectores como la vitivinicultura, el turismo y la gastronomía, entre otras actividades de la economía provincial.
El dato mendocino se da en un contexto de fuerte expansión a nivel nacional. Argentina alcanzó las 300 Empresas B Certificadas, luego de sumar 68 nuevas certificaciones en lo que va de 2026, un récord para el Movimiento B local. Con este crecimiento, el país se ubica como el segundo de Latinoamérica con mayor cantidad de Empresas B, detrás de Brasil, y noveno a nivel mundial.
A nivel nacional, la Comunidad B argentina reúne empresas de 30 sectores de la economía, que generan más de 47.800 puestos de trabajo y facturan US$ 5.917 millones al año. Las organizaciones certificadas tienen origen en 16 territorios del país.
La Ciudad de Buenos Aires concentra 124 Empresas B, seguida por la Provincia de Buenos Aires, con 97. Córdoba cuenta con 27, Mendoza con 23 y Río Negro con 16.
Empresas que miden y gestionan su impacto
Las Empresas B definen un propósito que va más allá del lucro y modifican sus estatutos para protegerlo a lo largo del tiempo. Además, atraviesan un proceso de evaluación que permite medir y gestionar su impacto social y ambiental, bajo estándares de transparencia y responsabilidad.

“Este hito es mucho más que alcanzar un número: pone en evidencia el liderazgo de Argentina en un movimiento global hacia una nueva economía que ponga en el centro el bienestar de las personas y del planeta”, señala Marina Arias, directora ejecutiva de Sistema B Argentina.
El interés por estas herramientas también crece en Mendoza. Más de 800 empresas mendocinas utilizan la Evaluación de Impacto B, una herramienta online y gratuita que permite analizar el desempeño de una organización en las siete áreas de impacto contempladas por los estándares B.
A nivel nacional, son 12.000 las organizaciones que utilizan esta herramienta, mientras que a escala global alcanza a unas 320.000 empresas.
Mendoza y una comunidad que busca crecer
El desarrollo de la Comunidad B mendocina también impulsó iniciativas específicas para acercar este modelo al público. El año pasado, Sistema B Argentina lanzó la Ruta B de Mendoza, una guía que reúne bodegas, restaurantes, experiencias y otras propuestas vinculadas al movimiento.
Para Santiago Barbera, CEO de Grupo Broda, la Empresa B más grande de Mendoza, la certificación funciona como una herramienta de mejora continua y permite a las organizaciones “aprender de organizaciones que enfrentan desafíos similares, compartir buenas prácticas, construir alianzas y encontrar nuevas formas de innovar”.
En la misma línea, Ricardo Giadorou, presidente de Dolium Bodega Subterránea, una de las Empresas B más antiguas del país, destaca el crecimiento del movimiento en la provincia y el valor de formar parte de una comunidad que propone nuevas formas de vinculación entre empresas.
“Alcanzar las 300 Empresas B en Argentina demuestra que esta visión dejó de ser una excepción para convertirse en un movimiento consolidado”, sostiene Barbera.
Un modelo empresarial frente a nuevas demandas del mercado
El crecimiento de las Empresas B se produce en paralelo con un cambio en las expectativas de consumidores, trabajadores e inversores respecto del rol del sector privado.
Según datos citados por Sistema B Argentina, el 75% de los argentinos considera el impacto social y ambiental al comprar alimentos, mientras que casi el 70% estaría dispuesto a pagar más por productos sustentables que generen valor para la sociedad.
A nivel global, el 90% de los inversores considera actualmente los factores ESG —ambientales, sociales y de gobernanza— con mayor peso que antes de la pandemia, mientras que el 76% de los trabajadores busca desarrollarse en empresas comprometidas con la sustentabilidad.
Para Sistema B Argentina, este escenario representa una oportunidad para que cada vez más compañías incorporen la gestión del impacto como parte de su estrategia de negocio.
“Llegar a las 300 Empresas B nos muestra que el cambio ya está sucediendo, pero también que tenemos una enorme oportunidad para seguir ampliando este movimiento”, concluye Marina Arias.
Sobre Sistema B Argentina
Sistema B trabaja para promover un sistema económico inclusivo, equitativo y regenerativo para las personas y el planeta. Desde 2012 acompaña a empresas en su transformación hacia modelos de negocio de impacto, impulsa la Certificación de Empresas B y promueve un cambio sistémico hacia un nuevo paradigma económico junto con empresas, Estado, academia, inversores y otros actores del ecosistema.
Datos destacados:
- 23 Empresas B tienen origen en Mendoza.
- 4 nuevas certificaciones mendocinas se sumaron en 2026.
- 1.907 empleos generan las Empresas B mendocinas.
- US$ 86 millones facturan anualmente en conjunto.
- Más de 800 empresas de Mendoza utilizan la Evaluación de Impacto B.
- 300 Empresas B certificadas en Argentina.
- 68 nuevas certificaciones se registraron en Argentina durante 2026.






