El camino hacia Potrerillos anticipa que la propuesta va a ser diferente: primero aparece la montaña, después el dique y, finalmente, una mesa al aire libre donde la cocina, el vino, el paisaje y la charla forman parte de una misma escena.
Fui a vivir la experiencia Chirivía, la propuesta de César y Benjamín Montes de Oca, padre e hijo, que eligieron este lugar para desarrollar una manera muy particular de entender la gastronomía. Acá no se trata simplemente de sentarse a comer: la idea es quedarse, compartir, observar cómo sucede la cocina y dejar que el entorno también sea protagonista.



La cocina como punto de encuentro
La propuesta comienza con un vermut con soda y continúa con un menú de 10 pasos, compuesto por seis tapas tipo snack y cuatro platos para compartir, con ingredientes que van cambiando según la temporada. La experiencia incluye también vino tinto, vino blanco y agua.
Durante el recorrido se suceden distintas preparaciones y sabores, con una propuesta que cambia según la temporada y combina técnicas, productos y momentos pensados para compartir alrededor de la mesa. Y, como no podía faltar, un cierre dulce para terminar la experiencia.

Pero hay algo que define especialmente a Chirivía: la cocina sucede frente a uno. Los anfitriones circulan, preparan, explican, conversan y participan de ese encuentro que se va construyendo entre quienes cocinan y quienes llegan a disfrutar. No hay una distancia marcada entre la cocina y el comensal; todo forma parte de una misma escena. Y entonces entendés que el paisaje no está puesto de fondo, sino que es parte de la experiencia.
Otro detalle es la música, que acompaña el ritmo de la propuesta y suma su propia identidad a este encuentro al aire libre.
Chirivía: una zanahoria detrás de una historia
El nombre también tiene su propia historia. La chirivía es una antigua variedad de zanahoria y, según cuenta César, antiguamente se la colgaba frente a los burros para que siguieran avanzando detrás de algo que nunca terminaban de alcanzar. La historia funciona casi como una metáfora del proyecto: caminar siempre detrás de una meta que se mueve un poco más allá.
La Cordillera, el Dique Potrerillos, el aire libre, los fuegos, los vinos, la música y una gastronomía pensada para compartir terminan formando un escenario donde las horas pasan de otra manera.

Lo más interesante de la propuesta: cuando la gastronomía deja de ser solamente lo que llega al plato y empieza a convertirse en todo lo que sucede alrededor.
Sobre Chirivía
- Días: jueves, viernes, sábado y domingo de 13:00 a 18:00 hs
- Duración: 4 a 5 horas
- Menú: 10 pasos con snacks y platos para compartir
- Ubicación: Potrerillos, Mendoza.






