Management

¿Es posible desarrollar inteligencia emocional en organizaciones?

Con mayor frecuencia es posible observar en contextos organizacionales los avances que se van tejiendo acerca del impacto de las emociones en los individuos y el valor de estas para un adecuado liderazgo y por ende, en la gestión directiva.

“La empatía de las personas que tienen un cargo de autoridad es uno de los componentes de inteligencia emocional. Mejora la satisfacción, la adhesión y aumenta el grado de aprovechamiento de los empleados de las empresas” – Carlos Aldan, CEO del Grupo Kronberg, empresa especializada en inteligencia emocional.

Gracias a innumerables investigaciones y evidencias que se presentan hoy, se puede visualizar a diferentes líderes con o sin gestión de sus emociones y como es su impacto; tanto en ellos mismos, con otros, como en el ámbito en donde se desarrollen.  Sin embargo, para contextualizar esta realidad, se acude a la definición de los Psicólogos que en 1983 fueron los pioneros en explorar este tema.

“La Inteligencia Emocional es la habilidad para percibir, asimilar, comprender, y regular las propias emociones y las de los demás, promoviendo un crecimiento emocional e intelectual” – Mayer y Salovey

“La Inteligencia Emocional es una fuerte palanca para el éxito y la felicidad, para lograr una vida plena y sana, psicológica y físicamente, para la realización personal y profesional. Además, tiene un gran impacto en competencias gerenciales como el liderazgo y la negociación, entre muchas otras” – Zerpa

Por lo anterior, es posible que se dé certeza a la importancia que presenta esta competencia en los desafíos presentes y futuros. Es tanto su valor, que hoy en día el principal factor que define a una organización exitosa es la calidad de las relaciones entre líderes y profesionales.

En contraste con su importancia, se encuentra una deficiente implementación en las organizaciones; solo algunas pocas, están viendo como introducir y complementar la gestión actual. Dado esto y a partir del acompañamiento por varios años a muchos líderes con desafíos en contextos organizacionales, surgen de ellos algunos interrogantes presentados a continuación:

  • ¿Es posible aprender a desarrollar la Inteligencia Emocional?
  • ¿Cuál es el valor añadido que brinda la Inteligencia Emocional a las organizaciones?
  • ¿Cuál es el aporte real de la gestión de las emociones en el resultado? ¿En las relaciones interpersonales? ¿En el ser?
  • ¿Qué hace difícil para algunas personas avanzar en la Inteligencia Emocional?
  • ¿Cómo gestionar las emociones en contextos ambiguos, cambiantes, inciertos, retadores y de alta exigencia personal y profesional?
  • ¿Cuándo se puede decir que realmente se tiene maestría en la gestión de las emociones?
  • ¿Cuál es la relación entre liderazgo consciente y la gestión emocional?
  • ¿Cómo se acompaña a otros a gestionar sus emociones?
  • ¿Cómo esta competencia contribuye de manera diferencial en el perfil profesional de hoy?
  • ¿Cuáles son las ventajas de contratar a personas con Inteligencia Emocional? ¿Por qué debería hacerse?

Al leer esto es posible que aparezcan mayores preguntas o incluso mayor profundidad sobre las mismas para poder conocer su resolución, y es que llegó el momento de ampliar la perspectiva, para poder aprender, desarrollar y avanzar en el conocimiento de las emociones.

Pero para ello es importante conocer la ruta propia que conlleva a esta competencia, en donde se incluyen los 4 cuadrantes de la Inteligencia Emocional. Las competencias de la inteligencia emocional no son cualidades innatas, sino habilidades aprendidas, cada una de las cuales aporta una herramienta básica que potencia la eficacia de los líderes.

Para comprender la Inteligencia emocional es importante que se reconozca a los autores que más contribuciones importantes han hecho a la misma, la literatura se alinea en mencionar a 3 de ellos más nombrados en diferentes contextos, Bar-On, Salovey y Mayer y Goleman.

Tal como lo citan Dávila y Sastre , quién trajo el concepto de “coeficiente emocional” (EQ) fue Bar-On en 1997, quien propone un modelo de bienestar psicológico y adaptación. Posteriormente Salovey y Mayer , proponen un modelo de 3 habilidades que contiene la cognición y la emoción y finalmente uno de los autores con mayores aportes a la inteligencia emocional en el contexto organizacional es Goleman, quién hace el aporte de las competencias que soportan la inteligencia emocional. En la figura 1, se presenta un resumen de estos valiosos aportes.

Figura 1: Principales Teorías de la IE- Danvila y Sastre. 2010

HABILIDADES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Las cuatro dimensiones de la inteligencia emocional

Esta propuesta conceptual y práctica que se presenta a continuación está concentrada en los autores con aportes recientes a la Inteligencia Emocional, tales como Goleman, Boyatzis y McKee; ellos plantearon 4 dominios de la inteligencia emocional, estos dominios a su vez se dividen en dominios de competencia personal y dominios de competencia social, de ellos se desprenden a su vez 18 competencias. De este modo, es posible entender una de las razones por las cuales es una competencia que genera interés, que se percibe en con complejidad, ya que incluye varios dominios y contextos personales y profesionales.

Figura 2: Descripción de cada una de las sub-competencias

“Para que una persona pueda transformarse en un líder consciente y pueda actuar con integridad, construyendo confianza y compromiso para promover un ambiente en el cual los colaboradores pueden dar lo mejor de sí, es necesario que desarrolle su Inteligencia Emocional” – Carolina Montalto

“El avance para un líder en su Inteligencia emocional, estará alineado a su capacidad de integrar varias competencias personales e interpersonales con voluntad y disciplina” – Sandra Willman

El alcance de esta propuesta reflexiva es enfocada en las competencias centrales, soportadas en la experiencia del acompañamiento desde el coaching y la consultoría a diferentes líderes en el contexto organizacional, con lo cual no se desconoce el valor y aporte de todas las demás. Para concluir se propone potenciar el hacer humano en las organizaciones, incorporando consciencia en el mundo de los negocios; en donde el desarrollo de la Inteligencia Emocional sea clave para poder generar resultados sostenibles.

APLICACIÓN

  • Casos Liderazgo e Inteligencia emocional
  • Modelo Liderazgo consciente en la Inteligencia Emocional
  • Buenas prácticas para el desarrollo de la Inteligencia Emocional
  • Coaching al servicio de la Inteligencia Emocional

Contenido exclusivo para MASSNEGOCIOS Diario Online

Carolina Montalto, Argentina

  • Conscious Business Coach & Mentor / Conferencista Internacional / Emprendedora Digital
  • [email protected]

Sandra Willman Carvajal, Colombia

  • Executive and Team Coach & Mentor Coach ICF – PCC / Conscious Business Coach
  • [email protected]

Referencias

  • DANVILA DEL VALLE, SASTRE CASTILLO (2010), Inteligencia Emocional: una revisión del concepto y líneas de investigación. Cuadernos de Estudios Empresariales 2010, vol. 20, 107-126.
  • MAYER, J. D. y SALOVEY, P. (1993). The intelligence of emotional intelligence. Intelligence, 17, 433-442.

© 2016 MASSNEGOCIOS - DIARIO ONLINE

El Desarrollo web de MASSNEGOCIOS es realizado por BREKOR.com