Personas

3 claves para ser efectivo con las personas

¿Les gustaría poder tener en los demás un impacto tan positivo que realmente haga una diferencia en sus vidas? ¿Les gustaría poder aplicarlo sobre ustedes mismos? Las claves que les voy a contar al final de este artículo están creadas para lograr esos objetivos, y son mucho más simples de lo que se imaginan.

Antes de comenzar quisiera hacer una reflexión sobre estas palabras de Tim Gallwey  “Afortunadamente, la mayoría de los niños aprenden a caminar antes de que sus padres puedan enseñarles a hacerlo.” Sí, tal cual lo acaban de leer, lo bueno cuando los niños aprenden a caminar, es que los padres casi no interferimos en el proceso de aprendizaje.

¿Y por qué esto es bueno? Porque hemos olvidado que el aprendizaje natural de las personas, es el más efectivo que existe. A la hora de enseñar, tratamos de dar todo tipo de indicaciones y correcciones y sobre todo, hacemos un sin número de juicios sobre cosas que están bien y cosas que están mal.

Estos juicios son los causantes de las frustraciones y miedos de las personas con las que interactuamos, tanto si son juicios positivos como negativos.

A cerca del juicio

Cuando emitimos un juicio, damos una opinión personal sobre nuestra impresión de alguna cosa o situación, pero de lo que no nos damos cuenta, es que estamos hablando de nosotros mismos, y no de otras personas.

Si alguien dice: “Marcelo no tiene buen gusto para vestirse…“, no está hablando de Marcelo, está hablando de lo que para él es tener buen gusto a la hora de vestirse, y Marcelo es la persona que usa para describir su juicio. Otra persona podría decir tranquilamente que “Marcelo se viste muy a la moda“, y ambos estarían en lo correcto, porque no hablan de Marcelo, hablan de lo que para ellos significa tener buen gusto para vestirse o no tenerlo.

El problema: la mayoría de las ocasiones no somos conscientes de esto. Cuando alguien hace un juicio sobre nuestro aprendizaje o acciones, lo tomamos como verdadero. Empiezan así a jugar en nuestra mente críticas que nos van llevando de a poco a perder la confianza en lo que hacemos, en nuestro aprendizaje y finalmente, en nosotros mismos.

En los niños, este impacto es mucho mayor cuando son los padres quienes emiten un juicio. ¿Se imaginan a una madre diciéndole a un niño de 1 año de edad “No seas torpe, caminá bien, acordate que tenes que mantener la espalda derecha para no perder el equilibrio“?

Lo que verdaderamente sucede es que si el niño pierde el equilibrio y va a parar al suelo, la madre no hace ninguna crítica, no emite ningún juicio. Y tampoco se siente decepcionada por ese hecho; tan solo advierte lo que pasó, probablemente va a intentar alentar al niño a que lo siga intentando sin poner ningún juicio de valor. La consecuencia será que el niño aprenderá a confiar en sí mismo para aprender a caminar, y a confiar en su propio ritmo de aprendizaje y terminará lográndolo. Este es el APRENDIZAJE NATURAL de las personas.

3 claves para tener éxito con las demás personas

Primero, no emitir ningún juicio sobre las personas cuando están transitando un proceso de aprendizaje. Esto tendrá varios beneficios: evitará causar frustraciones o decepciones, ayudará a que confíen más en sí mismas y en su propio proceso de aprendizaje, y lentamente comenzarán a depositar más confianza en nosotros, porque no se sentirán enjuiciados ni evaluados, y por lo tanto, su identidad y su autoestima estarán a salvo.

Segundo, dejar que los procesos de aprendizaje demoren el tiempo que tienen que demorar, y ese tiempo, es diferente para cada persona. Ya sabemos lo que ocurre si intentamos cocinar un huevo frito en 30 segundos: por más actitud positiva que tengamos, por más fuego que agreguemos, por más que le hablemos y le demos mucho aliento. El huevo no estará correctamente cocido si lo sacamos a los 30 segundos, necesita un tiempo adecuado de cocción.

No hay ningún motivo para frustrarnos si nuestros hijos u otras personas, no logran los resultados en el tiempo esperado, cada persona tiene su propio ritmo de aprendizaje, y no se debe acelerar ni retrasar, tan solo podemos respetarlo.

Finalmente, cuando algo sale mal, tan solo describir los hechos, con suficiente detalle, pero sin emitir juicios, será la mejor ayuda que podamos brindar.

Limitarse solamente a describir los hechos tal cual son, ayuda a que la otra persona pueda verse a sí misma en esa situación, pero sin que ningún juicio u opinión interfiera. Esto implica que su autoestima y su identidad no están siendo perjudicadas, con lo cual, casi ninguna emoción aparecerá, y la persona podrá concentrarse casi completamente en el proceso de aprendizaje o proceso de acción que esté ejecutando.

Cuando la persona, su autoestima e identidad no están en juego, la confianza empieza a crecer, mente y cuerpo pueden dedicarse a trabajar tranquilamente en el proceso que se está llevando a cabo y mágicamente, el aprendizaje natural empieza operar hasta que después de un tiempo, se logra el objetivo.

Bonus track. Un último tip referido a estas claves, aprender a aplicarlas sobre nosotros mismos:

  • No criticarnos severamente
  • No poner en nosotros expectativas de los demás
  • Mirar las cosas tal cual son, y sin hacernos demasiados juicios y opiniones, para entonces poder ver cómo mejorarlas y así, ayudarnos a nosotros mismos.

Estas 3 simples consideraciones, pueden tener un IMPACTO MAYÚSCULO en las personas que ustedes aman, sobre todo… si esas personas SON SUS HIJOS…

Fuente: Coach Fernando Moyano | fernandomoyano.com

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